En el Pleno de ayer, el Partido Popular presentó una moción tipo en apoyo de la Educación concertada.

La moción salió aprobada con el respaldo del Partido Popular, Ciudadanos, Progresistas, Vecinos de Valdemorillo y el concejal no adscrito y en contra de PSOE, IU Valdemorillo y Sí se Puede Valdemorillo.

Aquí os dejamos las razones por las que votamos EN CONTRA de la moción del Partido Popular:

¿POR QUÉ ES UNA FALACIA “LA LIBRE ELECCIÓN DE CENTRO”?

Si entendemos que la educación es un derecho fundamental y que,por tanto, debe ser garantizado por los poderes públicos ¿tiene sentido concebir el sistema educativo como un conjunto de centros educativos que compiten entre sí ofreciendo servicios educativos de distinta calidad?, la respuesta es no. Lo que en otros temas puede tener sentido, el producto que ofrece más calidad es el más demandado, no puede funcionar en el tema de la educación si TOD@S compartimos la idea de que la educación no es una mercancía.

¿POR QUÉ ES FALSO QUE LOS CONCIERTOS SON UN DERECHO CONSTITUCIONAL?

El derecho de los padres a escoger que tipo de educación quieren para sus hijos se interpreta de un modo abusivo, y es falso lo que se afirma: “la Educación Concertada como garantía para el desarrollo del derecho fundamental a la libertad de enseñanza y de elección de centro”. Los conciertos no están amparados por la Constitución.
En modo alguno se contempla en nuestra Constitución (art. 27), ni en el derecho comparado , la posibilidad de que las familias deban recibir una ayuda pública para elegir entre ambas redes, pública y privada, ni que ésta última deba ser financiada con fondos públicos.

¿QUÉ SE ESCONDE TRAS LA “LIBERTAD DE ELECCIÓN DE CENTRO ESCOLAR?

El sistema de “elección de centro” se basa en la lógica individualista de la “ética del más fuerte” y no en la lógica igualitaria de la pluralidad y la convivencia. Así entendida, la libertad de
elección es un privilegio y no un derecho, además de una estrategia para situar la educación dentro del proceso de privatización del mercado. Siendo razonable que todas las familias puedan acceder al centro educativo que deseen, no se puede equiparar la preferencia de elección de colegio con un derecho fundamental. Las preferencias particulares se las tienen que pagar cada uno, como antes se hacía en España. Si la Educación es un bien público no puede mantenerse como un negocio privado. El Estado debe velar por el bien común y no fomentar un mercado educativo con rankings de colegios, en donde las familias compitan para conseguir la mejor oferta, como si de un gran supermercado se tratara.

 

EL AUMENTO DE LOS CONCIERTOS NO REPERCUTE ENMAYOR DIVERSIDAD DE OPCIONES.

La proliferación de oferta formativa y pedagógica no garantiza la diversidad de opciones, sino que segrega y selecciona al alumnado. Las últimas leyes educativas españolas han blindado el objetivo común de que “ en ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social ”. Por lo tanto, la escuela no puede ser nunca un elemento que facilite la segregación entre las personas y, mucho menos, caer en la segregación de origen a la que acuden las escuelas concertadas elitistas a la hora de seleccionar al alumnado, contrariando la normativa vigente.

LA DEMANDA SOCIAL.

Hacer prevalecer la demanda social cuando no se garantizan suficientes plazas públicas, y cuando el derecho a la mejor educación no se universaliza es consolidar la segregación. Es competencia y obligación de los poderes públicos garantizar el derecho a la educación, para todos y todas, y por tanto, legislar para el cumplimiento del principio constitucional. Así deben ser derogados y reformulados los artículos de la LOMCE que vulneran este principio fundamental.

LA EDUCACIÓN CONCERTADA DE ESPAÑA ES UNA ANOMALÍA EN LA UNIÓN EUROPEA, AUMENTA EN ESPAÑA Y UN TERCIO CORRESPONDE A LA IGLESIA CATÓLICA.

La educación concertada de España es una anomalía en la UE: La financiación pública de opciones educativas privadas aumenta año tras año.
Se ha alcanzado una situación en España en que prácticamente toda la enseñanza privada se encuentra concertada. Aunque haya centros concertados que cumplen la función educativa de forma correcta, lo más significativo es que el 63% de este sector privado (que representa un tercio de la oferta de enseñanza en su conjunto) corresponde a centros docentes de la Iglesia católica, que constituyen un auténtico subsistema consolidado y con gran poder. Si la media de centros privados financiados públicamente alcanza el 32,7%, en el país, en algunas de las comunidades en las que han gobernado partidos conservadores el porcentaje supera el 50% (Cataluña, Madrid, Valencia, Navarra y País Vasco).

LA EDUCACIÓN CONCERTADA NO ES UN SERVICIO PÚBLICO QUE LLEGA DONDE NO LO HACE LA PÚBLICA.

Los centros concertados tienen como objeto la obtención de beneficios. Dichos centros escasean en entornos escasamente poblados o rurales, concentrándose donde hay mayor población, por tanto en núcleos urbanos y zonas de reciente urbanización. La falta de centros públicos en los nuevos desarrollos urbanísticos responde a una posición ideológica del Partido Popular en la Comunidad de Madrid y desequilibra la balanza, negando a muchas familias esa “libertad” para escolarizar a sus hijos e hijas en centros de gestión y titularidad públicas por falta de plazas y centros escolares.

NO ES CIERTO QUE LA CONCERTADA SEA MÁS BARATA Y SE AHORRE DINERO PÚBLICO.

Los conciertos educativos son un despilfarro para las arcas públicas y las familias tienen más
gastos en los centros privados concertados. En los ayuntamientos dichos centros están exentos de pagar el IBI.