A cuarenta y ocho horas de los desastrosos resultados que obtuvimos en las pasadas elecciones creo que estoy en condiciones de escribir esta reflexión.

Como mis gatos después de una pelea, he necesitado retirarme a un rincón a lamerme las heridas, a descansar, meditar y planear.

La lucha no ha terminado, acaba de empezar. Lo tenemos un poco más difícil, pero en Izquierda Unida las cosas nunca han sido fáciles. No vamos a estar en el Ayuntamiento, perdemos despacho y acceso directo a los registros, pero vamos a estar en las calles, en el lugar al que pertenecemos por naturaleza y del que nunca nos hemos separado, pero en el que ahora estaremos de manera más visible.

Quiero dar las gracias a todas las personas que nos han votado. Gracias por vuestra confianza. Os garantizo que por mi parte (y sin duda por parte de toda la Asamblea de IU Valdemorillo) vamos a seguir luchando por cada una de las propuestas del programa que habéis apoyado.

También quiero dar las gracias a mi Asamblea. Gracias por confiar en mí y apoyarme como candidato. Estoy orgulloso de lo que hemos conseguido en esta última etapa. Una Asamblea fuerte y cohesionada, con el doble de afiliados que en 2015, año en el que comencé a militar. Todo lo que se ha sembrado en estos meses va a dar su fruto, os lo puedo garantizar. Solo necesitamos el tiempo necesario para crecer y madurar.

Somos gente sencilla, sin apellidos, sin denominación de origen. Nosotras no tenemos tierras que recalificar en un futuro PGOU, no podemos prometer un empleo por un puñado de votos, no somos los propietarios de las fachadas del pueblo ni tenemos dinero para pagar coches con megafonía. Solo podemos prometer lucha. Y eso es lo que vamos a hacer en estos próximos cuatro años, luchar contra lo que se avecina. Estaremos vigilantes a lo que hacen los concejales electos, tanto a izquierda como a derecha.

Creo, personalmente que era el momento de la unidad de la izquierda. Y así lo intentamos durante casi dos meses de negociación y el que diga lo contrario simplemente miente. Pero nosotras creemos firmemente en la Unidad Popular, en una unión real de la izquierda, no en una negociación matemática. Y sobre todo, los partidos estamos formados por personas que tienen su dignidad y que no toleran engaños o tomaduras de pelo. No nos pueden culpar de los fracasos electorales de otros.

Creo que la unidad popular se construye desde abajo, desde la base, trabajando con las asociaciones, con los sindicatos, con los agentes sociales, creando un programa a su servicio para que todos y todas lo apoyen. No en un despacho con un boli y una calculadora.

Vamos a continuar en nuestra línea de trabajo, por la participación ciudadana por el feminismo, por el medio ambiente, por la educación y la sanidad pública, por los derechos humanos y de los animales, por nuestros ancianos y nuestros jóvenes, por nuestro pueblo. Firmes, sin desviarnos. El camino se ha vuelto más complicado, pero lo vamos a recorrer con ánimos renovados, teniendo muy claro a donde conduce.

Ahora más que nunca, si el presente es de lucha, el futuro es nuestro.

José Ángel de la Banda Velázquez

Candidato a las elecciones 2019 y actual Secretario de Organización Izquierda Unida Valdemorillo