Lo queramos o no hemos entrado de lleno en pre- campaña electoral, y nuestra alcaldesa, reprobada e imputada a iniciativa de la izquierda de Valdemorillo, trata de ganar el apoyo de los grupos que cree que se acercan más a su visión política (si es que tiene alguna).

Dos gestos ha realizado ya recientemente en este sentido para dejar claro que no tiene nada que ver con el sector animalista del pueblo: volver a traer los espectáculos taurinos a las fiestas de septiembre y traer a pleno esta moción.

 

La moción, enviada al ayuntamiento por la Federación Madrileña de Caza, no tiene desperdicio. Mal redactada, con velados reproches a los grupos ecologistas, y pidiendo ni más ni menos, que apoyemos una práctica en contra de una Directiva Europea.

A continuación reproducimos nuestro argumentario en contra.

La señora Alcaldesa no deja de sorprendernos. Hoy nos trae una moción enviada directamente por el lobby de la caza para que apoyemos la captura de pajarillos para realizar concursos de canto, y por otro lado en apoyo de la caza en general.

Lo primero que queremos preguntarle antes de nada ¿Ha leído usted bien lo que nos propone apoyar? En esta moción, bastante mal redactada y fundamentada, por cierto, se nos propone apoyar
una medida en contra de una directiva Europea, ni más ni menos.

La captura de pajarillos de canto o Silvestrismo está taxativamente prohibida por la Directiva para la Conservación de las Aves Silvestres, que prohíbe el uso de cualquier método no selectivo para la captura de aves. En España, lo que se ha hecho no es más que una transposición incorrecta y parcial de dicha Directiva para así poder autorizar esta actividad cinegética para el disfrute de unos pocos.

La Unión Europea podría llegar a sancionar con fuertes multas a nuestra Comunidad. Dinero que pagaríamos entre todos. En España, la Ley establece un marco general de protección para
todas las especies de fauna silvestre. Se prohíbe “matar, dañar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, incluyendo su captura en vivo y la recolección de sus huevos o crías”.

La Administración ambiental debería aplicar este principio de manera escrupulosa y evitar así la proliferación de técnicas de captura masiva e ilegal de fauna silvestre, pero lo que hace es exceptuar la captura anual de más de 175.000 ejemplares como si de una cuota de caza se tratase.

Además de que no se justifica convenientemente la necesidad de autorizar estas capturas, ya que
estas especies se pueden reproducir fácilmente en cautividad, y existe actualmente un gran stock de fringílidos, dado el elevado número de silvestristas que tenemos en nuestra comunidad autónoma.

Tampoco es de recibo que una excepción no esté sometida a un control suficiente, y que en la práctica, como todo el mundo sabe, se capturen más aves de las permitidas.

Aunque solo puedan capturarse jilgueros, verderones y pardillos, todas ellas en declive, la realidad es que junto con estos caen otras especies de aves, como verdecillos, pinzones, alcaudones, zorzales e incluso cernícalos, que están estrictamente protegidas por la Ley.

La obligación de los silvestristas es quedarse sólo con un cupo de las más aptas para el canto, soltando a la mayoría de aves apresadas. Es un secreto a voces que muchas de las aves que se capturan no acaban en concursos de canto, sino que son destinadas al mercado negro de las aves de jaula. Unos hechos que se ponen en evidencia con las últimas actuaciones realizadas por el Seprona.

Esto, junto con otras detenciones recientes realizadas por los Agentes de Medio Ambiente, hace que sea necesario poner punto y final a estas prácticas expoliadoras de las aves silvestres.

Así pues, lo que tiene que hacer el Excmo. Ayuntamiento de Valdemorillo en el Pleno Municipal es rechazar a esta práctica y exigir a la Comunidad Autónoma que no autorice más capturas para silvestrismo, que se potencie la cría en cautividad, que se erradique definitivamente el uso de la red (de niebla o abatible) y por último, que se aplique escrupulosamente la legislación ambiental europea para evitar una condena por vulnerar el derecho comunitario relativo a la conservación de las aves y sus hábitats.

Le volvemos a recordar a la Sra. Alcaldesa y al resto de grupos políticos que piensen, antes de mostrar su apoyo a esta práctica. Que se nos está pidiendo que apoyemos una medida en contra de
una directiva europea.

Durante años, las comunidades han argumentado que las capturas iban dirigidas a iniciar la cría en cautividad, pero el gran número de licencias otorgadas y la existencia de concursos de canto e incluso un campeonato, hechos que denotan un interés no solo ecológico por la actividad, han acabado con la paciencia de la Comisión Europea.


En cuanto a la segunda parte de la moción, el apoyo a la caza en general. Tenemos que mostrar de nuevo nuestro rechazo.
Como en el caso de la tauromaquia se nos quiere vender una afición como una tradición ancestral. No, señores, la caza no es una tradición, es una afición sin más, en la que determinadas personas, las que pueden permitirse pagarse una licencia y una escopeta, salen al campo a matar animales. Ni más ni menos.

Nos vuelven a repetir los mismos argumentos de siempre para que apoyemos su actividad. Nosotros volvemos a repetir los nuestrospara votar en contra.
La caza no es un deporte, es una actividad que consiste en matar animales por diversión o por negocio.
No es compatible con la conservación de la biodiversidad. Sólo derivada de la caza directa mueren cada año unos 25 millones de animales en España. A eso hay que sumar la pérdida de biodiversidad por los efectos indirectos: caza furtiva, sueltas, introducción de especies invasoras o exóticas,
vallados y otras infraestructuras.
Convierte los cotos en granjas intensivas y en campos de tiro.
No sirve para gestionar la fauna ni para controlar sobrepoblaciones. Es precisamente el ejercicio de la caza lo que muchas veces provoca sobrepoblación excesiva de algunas especies, debido a las sueltas o a la alimentación suplementaria. También por los esfuerzos en cazar machos, que son los que mayores trofeos reportan, generando una “descompensación” en las especies.
Limita los derechos de la mayoría de ciudadanos Las actividades de caza acumulan denuncias por el corte de caminos públicos, cauces o vías pecuarias.

Por estas razones la Asamblea de Izquierda Unida Valdemorillo decide votar EN CONTRA de la moción planteada y vuelve a recordar a equipo de Gobierno y demás representantes políticos
que se nos está pidiendo ir en contra de una Directiva Europea de Medio Ambiente, simplemente para favorecer a un Lobby que se ve amenazado.

El resultado de la moción fue dantesco. Efectivamente la Alcaldesa ni siquiera había leído la moción. De repente nos dice que está a favor de la caza pero no del silvestrismo por lo que se pediría a la Federación Madrileña de Caza que enviase de nuevo la moción rectificando lo del silvestrismo. En la misma Línea PP ,Ciudadanos y el Concejal No Adscrito.

Nosotros junto a Sí se Puede y Psoe, votamos a favor de la retirada pero no por esa razón. Debía retirarse completamente debido a su incongruencia. No es ni necesario, ni lógico que un Ayuntamiento inste a una Federación privada a que mejore su propuesta para apoyarla.

Jamás apoyaremos la caza y mucho menos el silvestrismo.